Viernes 13 de agosto, para los que creen en cábalas diría; no te cases ni te embargues, día perfecto para mí, para emprender el viaje a ese paraíso que me esperaba sin vanidad, ni egos ni ambición, salida desde Panamá a las 11:45am, viaje retrasado por 40 minutos, llegada a Santo Domingo 3:30pm, viaje retrasado por 1 hora, llego a esta isla que me va envolviendo de a poco con una calor que va deslizando por toda la piel y un aire paradisiaco que refresca mis sentimientos. Las horas van pasando lentamente, los minutos eternos y los segundos un amén.
Domingo 15 de agosto, sol radiante en la isla caribeña, pie derecho, las ansias se apoderan de mi, esperar hasta las 4:00pm el bus que me llevaría a ese paraíso, 5:00pm bus retrasado por 1 hora, el camino se hace largo, no aplica matemática alguna, mientras más avanzas, poco camino queda, sentía más camino quedaba y menos avanzaba. En el camino cae la lluvia, Dios bendice a pocos minutos de la llegada a ese paraíso. Llegada 7:00pm bajo del bus, miro al cielo, y veo como el atardecer se acaricia con la noche para entregarse totalmente. Altos de Chavón me envuelve por su timidez. Llega el momento, se apagan las luces, acordes de guitarra, sensualidad del piano, la rigidez de la batería, voz excitante, simulación de lluvia sobre el escenario, Alejandro Sanz sale, allí esta, las luces radiante, los gritos de ver su paraíso delante.
Mi peter Punk me lleva a volar a nuestra historia, Desde Cuando había esperado este paraíso en este Amor que es de leyenda, sin dejarme el Corazón Partío, por supuesto Cuando nadie me viera en ese momento en el que soy Malo o mi Soledad la dejo por esas horas, en donde No es lo Mismo en Buscar el Paraíso de donde Lo veo y Tú no tienes la Culpa ni yo de ser mi Amiga Mía en esta Soledad y yo. El Paraíso es algo que busqué, que encontré y que hoy me llevo en mis ojos, en mi pupila, en mi cerebro y en mi corazón para toda la vida.